Antonio Francisco Zelaya. ViceComodoro (R) VGM

En esa época era capitán de la Fuerza Aérea. Las misiones consistían en despegar de Río Gallegos, atacar naves de superficie o tropas que ya estaban en las islas y regresar.

Para poder operar, las condiciones climáticas y de visibilidad en la isla debían ser buenas, necesitamos la luz del día y que no hubiera niebla. Eso limitaba nuestro accionar desde las 9 de la mañana hasta las 5 de la tarde, cuando oscurecía.

 

El 1º de mayo se produjo el primer día de combate. Nosotros no esperábamos un ataque tal, ni ellos esperaban una reacción como la nuestra.

El día 12 de mayo volvimos a atacar. Habíamos estado preparándonos para este nuevo ataque durante 10 días, y así es que entonces nos tocó salir.

Fue un día muy doloroso. Salimos 12 cuadrillas, en total 8 aviones y ese día sólo regresamos 4. Fue un golpe duro porque perder el 50% de los aviones en un sólo ataque es demasiado.

Allí también aprendimos y modificamos información y ataques. Se empezó a buscar otro tipo de bombas en otros proveedores internacionales a fin de no ser tan vulnerables y se cambiaron las estrategias de comunicación.

Siempre se mezcló la guerra con la política. Siempre se asoció a esta guerra como algo político para levantar la imagen del gobierno militar de aquella época, pero no era algo nuevo, el problema de Malvinas siempre estuvo.

Mundialmente, nosotros los veteranos excombatientes tratamos de demostrar que lo que se hizo en la guerra independientemente que haya sido un acto político -porque como dice la definición de la guerra, es un acto político- las decisiones políticas no las toman los soldados sino que las toma el dirigente que está a cargo de la política.

Y por otro lado, en su particular nunca hemos tenido una crítica contra la Fuerza Aérea por su actuación, al contrario, en esa época nosotros estábamos bien entrenados. La crítica ha sido bastante favorable viendo como se trabajó y eso el pueblo también lo ha percibido. Entonces el regreso de la guerra no fue tan traumático como el de otras fuerzas armadas o para otros integrantes.

Yo creo que como en todas las guerras siempre hay cosas malas. Falta que alguien que venga a rescatar la parte buena. La Junta Militar trató a tapar toda la parte mala de la guerra y el gobierno democrático, luego trató de tapar la parte buena de la guerra referido a los ex -combatientes.

A los ex –combatientes argentinos siempre se los asocia a un muchacho una campera verde que anda vendiendo una revista en la peatonal para poder sobrevivir, pero no es así.

Yo creo que el gobierno –tal vez por presiones de los veteranos- está tratando de mejorar la situación, se nos ha dado una pensión nacional con atención médica. Pero todavía se están tratando las problemáticas psiquiátricas y psicológicas que son más graves, y posiblemente si se hubiera dado la asistencia justa en el momento se podrían haber evitado suicidios.

Creo que no fue justo abandonar como se abandonó a los ex –combatientes durante 10 o 15 años. Todavía hay ciertas discriminaciones, pero hay una tendencia real a mejorar la vida de los veteranos.

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